LUZ MORDIENTE de Pedro Noguera

Esta muestra en Espacio Pático se basa en un juego de contrastes de luces y sobras, grandes y abruptas texturas con otras tupidas y tersas; y al final esos juegos de grandes contrastes son los que predominan en el barroco que, como pretende el artista un intento de“domesticar” o simplemente tomar el pulso.


La palabra clave, para definirlo es “mordiente”.

El mordiente en este caso, es un estado de la materia. De hecho, también se dice que un óleo está mordiente, cuando al tacto, no mancha pero si tiene un punto
pegajoso al haber empezado a secar (siempre de fuera hacia adentro por oxidación).

Por otro lado, se llama mordiente a las sustancias que corroen y provocan la “mordida” de las planchas en el grabado calcográfico. Esta erosión acelerada en el tiempo me parece sumamente sugerente y poética. Como sabes, trabajo con materiales que han pasado por diferentes procesos de deterioro y envejecimiento, que tienen la capacidad de contarnos algo sobre su vida, gracias precisamente a que han sido “mordidos” por el tiempo y todos los agentes que se cruzaron en sus caminos.

Entre esos agentes se encuentra la propia LUZ, a la que se hace referencia en el título, contra la que se lucha, por ejemplo, en la conservación de fotografías antiguas o de materiales arqueológicos, y que también produce su lenta e inexorable mordida sobre todos los demás materiales.
Esta exposición está pensada para las peculiaridades del espacio donde se ubica. Sería, como se dice en el lenguaje de las artes contemporáneas un “site specific”.

La huella del tiempo en sus paredes que hará que se refuercen los tonos luminosos de la plata coloreada o los negros aterciopelados del bol en uno de los cuadros.
Las líneas rectas y campos de limpia superficie de los cuadros (instante o proyección de tiempo hacia el infinito), en contraposición al muro texturizado
(espacio de tiempo atrapado, mapeado de las historias que transcurrieron).

Y por supuesto, el barroco siempre presente, la contención intencionada que me lleva a pensar en todo lo explicado. Si no existiera esa contención, no podría pensar en el tiempo de la manera en que lo hago, y trabajaría de una forma un poco más autómata.

PEDRO NOGUERA.

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