VI Premio Edificación Saludable de la Fundación Marjal y la Universidad de Alicante

El proyecto arquitectónico Living in a vineyard, diseñado por los alumnos José Luis Villar y Aneta Bartula, se ha alzado con el primer galardón de la sexta convocatoria del Premio de Edificación Saludable, que promueven cada año la Fundación Marjal y la Universidad de Alicante. El jurado ha destacado el uso de sistemas de autosuficiencia en el proyecto constructivo y la modernización del diseño utilizando como base una construcción típica de la zona, rodeada de viñedos.
Villar diseñó una vivienda de piedra, de unos 150 metros cuadrados, integrada en un viñedo, “pero no se trata de una casa con viñas alrededor sino que el proyecto es el viñedo y después insertamos la casa dentro”, explica el autor. El edificio que recibe viento del Este, está protegido por una colina de los rayos de luz horizontales que vienen del Oeste. “Estas condiciones nos proporcionan luz natural, aire fresco y generan energía”, asegura. Las estancias de la casa se organizan alrededor de un patio, y todas comunican con un invernadero, que servirá para calentar la vivienda en invierno. En verano la ventilación cruzada refrescará la casa. En cuanto a los materiales, el autor propone usar gaviones, rellenos con restos de piedra de mármol, cuya superficie blanca permite reflejar la radiación solar. “La idea es recuperar los elementos tradicionales y demostrar que una vivienda sostenible, aunque sea de diseño, no debe ser cara”, ha comentado el protagonista en una entrevista para El País.

 

El certamen, que el año pasado adquirió por primera vez carácter internacional, ha contado este año con la participación de estudiantes de Arquitectura y otras disciplinas de la universidad holandesa de Hogeschool van Amsterdam, la universidad alemana Beuth Hochschule Für Technik Berlin y la Universidad de Alicante.
El palmarés se ha completado con la entrega de cuatro menciones especiales a los proyectos Air Scoop de Mick Madder, Pablo Tejada y David Winjs; Follow the sun de Robin Adriaanse, Marte Lubbens y Max Meijer; Tarzan house de María José Ramos; y Casa sombra Algeña de Cansu Oflazoglu y Kristina Schwandt. En esta convocatoria han presentado propuestas 17 grupos alemanes, holandeses y españoles. En total, cerca de 150 estudiantes de 20 nacionalidades distintas han presentado sus ideas para optar al concurso.

El objeto del concurso es desarrollar una vivienda, que debería estar situada en la provincia de Alicante, bajo criterios saludables y sostenibles. Según el coordinador del proyecto, Antonio Galiano, del departamento de Construcciones Arquitectónicas de la EPS, “la vivienda debe ser flexible y adaptarse a los cambios que una familiar pueden tener a lo largo de su vida”. Bajo estos parámetros, cada una de las tres universidades participantes, ha desarrollado el trabajo en una de sus asignaturas y de los proyectos resultantes se han seleccionado los trabajos que se presentan a los premios.
La lengua vehicular, tanto de las asignaturas que se incorporan al proyecto, como del concurso en sí, es en inglés, lo que plantea un esfuerzo añadido y la preparación de los futuros arquitectos en el mercado internacional.

El Museo de la Universidad de Alicante expone hasta el 4 de Septiembre los planos y maquetas de los 18 finalistas.

 

 

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