“Esclavas”, “Poligamia”, “Tshadors”

Mañana 17 de Mayo se inaugura en Madrid una exposición para reflexionar, ajustar las conciencias y disfrutar del arte en su condición más conceptual y más mujer. La cita es en la galería Rafael Pérez Hernando. Dos españolas: Yolanda Dominguez y María Gimeno y una suiza, Denise Klober. Las tres van por caminos convergentes y coinciden con sus muestras individuales: “Esclavas”, “Poligamia” y “Tshadors”, como si fuera una colectiva, con ideas y puntos de vista parejos, a pesar de no conocerse entre ellas, hasta ahora.

 

Yolanda Dominguez Madrid (1977) presenta “Esclavas”, utilizando burkas originales para realizar sus obras, esta creadora en colaboración con la diseñadora Sara Ostos, presenta una serie de prendas de lencería pensando en la mujer occidental. En el mundo musulmán la mujer se oculta y en el nuestro todo lo contrario. “Mientras que la mujer árabe cubre su cuerpo y en cierta forma lo niega la occidental lo muestra desnudo en público”  (cita de Angelika Affentranger-Kirchrath para el proyecto de Denise Kobler, que encaja como anillo al dedo con el de Yolanda Domínguez). Anorexia, tallas minúsculas y la imposibilidad de disfrutar de la comida, son algunas de las limitaciones de muchas mujeres occidentales “esclavas” de nuestras costumbres sociales impuestas. La socióloga marroquí Fatema Mernissi lleva tiempo haciendo referencia a la “esclavitud” de la mujer en occidente a ciertos hábitos vinculados con el culto al cuerpo. Puede que algunas mujeres del último pueblo perdido de Afganistán sean menos esclavas que muchas mujeres “super-chic” que frecuentan lugares de moda de la Costa Azul, Nueva York o California.

 

María Gimeno (Zamora, 1970). “Poligamia”. Hilos dibujando de manera anónima el color de la costumbre y de la tradición. Hilos que forman un laberinto de banderas procedentes de lugares exóticos de ensueño. Un bosque de hilos que invita a pasearse, a jugar y que sin embargo, esconde secretos a punto de ser desvelados.La instalación de esta artistase configura en un espacio articulado a través de líneas de color que se cruzan en diagonal de suelo a techo, obligando al espectador a sumirse en un mundo desconocido por el que habrá que moverse delicadamente, con el cuidado con que nos movemos por lugares nuevos para nosotros.

El color representa las banderas de una larga lista de países donde hasta la fecha, se practica o se ha practicado la poligamia y donde las mujeres no son iguales al hombre. La belleza de ese bosque de banderas se cortará al final de la exposición en presencia del público, como símbolo del deseo de cortar el lastre de las tradiciones discriminatorias. Aunque tras las banderas se esconden mundos que prácticamente no comprendemos desde Occidente. Cortar es una acción radical e irreversible, un acto de generosidad y de censura, de abolición y de comprensión. Donde hubo tensión, habrá un campo de hilos colgando libres, sin referencia local ni formal.

 

Denise Kobler (Muri, Suiza, 1963). En “Tshadors” presenta una serie de papeles pintados con grafito, pastel y aceite de amapola. Todos tienen la misma silueta, el mismo tamaño, pero con variaciones diversas. Ingenuidad impregnada de erotismo y delicadeza. Un ambiente sutil marcado por trazos de humor en medio de la inquietud.
En estos dibujos frágiles y transparentes se mantiene un equilibrio inestable entre lo tabú y lo no tabú, ente la alegría y disfrute de la vida y la agonía”. “Denise Klober consigue a través de un leguanje lírico lleno de símbolos abordar los sentimientos femeninos de una forma emocionante y absolutamente dramática“. (Angelika Affentranger-Kirchrath).

 

 Hasta el 27 de Julio.

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